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“¿Qué es la mesa blanca? un plano neutro que puede decir lo que sea, dependiendo de la fantasía y  capacidad  del  hombre.  Es  el  más  blanco  de  los  blancos. No  contiene ninguna  receta;  nada  obliga  al  hombre  a  hacer esto o aquello, es  una  circunstancia extraña y única”  Alvar Aalto

Cuando comenzamos un proyecto  esa mesa  blanca  de  la que habla Aalto empieza  a llenarse;  con un programa, un lugar, referencias, ideas, utopías…

Este   blog   pretende  no  sólo   mostrar  mis  trabajos,  sino, todas  aquellas  imágenes, referencias  y  textos  que   forman  parte  de  mi  memoria  y  que de una manera consciente o inconsciente se plasman en la hoja en blanco.

toda una lección

Porque a día de hoy que la Navidad cada vez viene antes y con más fuerza merece la pena recordar esta entrevista del expresidente uruguayo José Mujica. 

Y lo pongo y lo publico como una autocrítica a mi misma, incapaz de no someterme a esta sociedad de consumo que hemos creado, y dejando claro, como dice Mujica, que no es una cuestión de volver a las cavernas, a la austeridad que con la crisis se extendió por Europa, es una cuestión de sobriedad. 

“Que se puede caer y volverse a levantar y siempre vale la pena volver a empezar, una y mil veces mientras uno esté vivo. Derrotados son los que dejan de luchar y dejar de luchar es dejar de soñar. Luchar, soñar y andar contra el suelo chocando con la realidad son el sentido que tiene la existencia”

Esta entrevista forma parte del documental Human dirigido por Yann Arthus-Bertrand y realizado en asociación con Google.

‘HUMAN’ is a collection of stories about and images of our world, offering an immersion to the core of what it means to be human. Through these stories full of love and happiness, as well as hatred and violence, ‘HUMAN’ brings us face to face with the Other, making us reflect on our lives. From stories of everyday experiences to accounts of the most unbelievable lives, these poignant encounters share a rare sincerity and underline who we are – our darker side, but also what is most noble in us, and what is universal. Our Earth is shown at its most sublime through never-before-seen aerial images accompanied by soaring music, resulting in an ode to the beauty of the world, providing a moment to draw breath and for introspection. ‘HUMAN’ is a politically engaged work which allows us to embrace the human condition and to reflect on the meaning of our existence. 

El promotor y el arquitecto

Mi primer cliente es un tipo peculiar, una persona de ideas claras, obstinado, sincero  y que tiene una gran ilusión por construirse una casa en un solar familiar.

Un día mi cuñado, que ejerce de decorador, me dijo: tengo un cliente que necesita un arquitecto, ya ha pasado por varios despachos y nada le convence, así que le he dado tu contacto. Este panorama no era muy alentador pero con la ingenuidad y la ilusión de mi primer posible cliente le llamé, telefónicamente me relató todas sus ideas: que si quería cocinar frente a un ventanal con vistas a la iglesia, que quería un paellero en un pequeño patio… Tenía el proyecto muy pensado, tanto, que al poco apareció en mi correo electrónico, parecía que ya estaba hecho, lo que eran sus ideas se habían plasmado con unas medidas y una posición exactas: la distribución era caótica, con pequeños retranqueos por todas partes, nada alineaba, escaleras de escalones partidos… Y yo que soy un tanto cuadriculada a la hora de proyectar no sabía por donde coger los planos, así que acabé quedándome con la percepción de que lo que me mostraban eran intenciones, que todo estaba por decidir.

A los pocos días fuimos a la parcela, localizada en un pueblo del interior de Valencia, después de una carretera estrecha y sinuosa que no dejaba de subir llegamos al lugar.  El solar del proyecto es pequeño, de unos ochenta metros cuadrados y esquina de manzana, los vecinos son poco agraciados, bloques de grandes medianeras y pequeños almacenes de bloque de hormigón, sólo desde un primer piso podremos encontrar vistas a las montañas. Y allí estaban ellos, un matrimonio de aspecto amigable y un señor mayor sentado en una silla en medio de la parcela. El señor mayor resultó ser el padre del posible promotor, un antiguo constructor que había hecho gran parte de las casas de la zona. En el solar, herencia familiar, se había marcado con ladrillos lo que sería la distribución de la casa que ellos habían diseñado. Esta escena me pareció entrañable a la par de asustadora, me resultaba agradable las ganas que tenían y el componente sentimental de la casa pero me horrorizaba el hecho de que insistieran en levantar esas paredes tal y como estaban dispuestas.

Me olvidé de los ladrillos en el suelo y me quedé con sus palabras e intenciones, con la idea de lo que querían que fuese un hogar y comencé a experimentar, me gusta esos primeros momentos cuando tu hoja se llena con decenas de opciones, fui dibujando  y descartando quedándome con un par de propuestas que le envié. Al poco tiempo recibo una llamada alertándome que no estaba su distribución, que no estaban sus ladrillos en el suelo… yo le intenté explicar que lo que él había dibujado no funcionaba bien y había intentado mejorar algunos aspectos, se lo intenté hacer entender con dibujos y números, con más propuestas, pero no hubo manera, ciertos “ladrillos en el suelo” eran fijos.

La relación entre el promotor y el arquitecto es un tira y afloja, uno y otro luchan por sus ideas. Me gustaría que la relación fuera más parecida a la del médico y paciente que bien explica el reputado arquitecto Alberto Campo Baeza en este texto:

¿Está usted pensando en hacerse una casa? ¿Querría que su casa fuera buena, bonita y barata? Llame a un arquitecto, a un buen arquitecto.

Hay alguna gente, insensata, que si pudiera, haría su casa sin arquitecto. Consideran al arquitecto como un mal menor. Son los mismos que se automedican con tal de no ir al médico. Son, pocos, profundamente ignorantes. Se gastan un dineral en farmacia para nada. Y, o se mueren, o finalmente van al médico.

Un arquitecto es un servidor de la sociedad. Un arquitecto es alguien que busca la belleza a través de la arquitectura, y que a la vez resuelve problemas a la sociedad y que trata de hacer felices a las gentes para las que trabaja.

Yo podría hacerles ahora una defensa de cómo es bueno contratar a un arquitecto, a un buen arquitecto, para que todo les salga bien .Pero he pensado que lo más sencillo será contárselo en primera persona, a través de mi propia experiencia profesional.

Si les digo que la casa más hermosa que he hecho, la mejor, ha sido la casa más buena y más bonita y más barata que he construido, ustedes dirán que exagero. Pues no.

Me llama un día una buena amiga mía, guapísima, y me dice que si puedo hacerle una casa para ella y su propio, pero que sólo tienen tres millones de pesetas (20.000 euros) y un terreno pequeño. Me pedía una casa con privacidad absoluta en un pequeño pinar, rodeada de casas de familiares, en la provincia de Cádiz.

Yo sólo le pedí libertad absoluta. Porque sigo pensando que un arquitecto es un poco como un médico. Debe escuchar atentamente al paciente y hacerle todos los análisis necesarios pero, el diagnóstico lo hace el médico, y el enfermo debe obedecer. Yo al menos es lo que hago como paciente: obedezco ciegamente al médico, y siempre me ha ido muy bien.

 

En este, mi primer caso, no he salido victoriosa, he tenido que renunciar a ciertas imposiciones, pero me quedo con el hecho de haber ganado alguna de las pequeñas batallas, y sobre todo, haber pulido el proyecto de modo que todo encaje y tenga una lógica constructiva: la escalera puede que no esté en el lugar más apropiado perdiendo mucha área en circulación para una casa tan pequeña, pero las fachadas están en armonía simétrica, hay más baños de lo razonable pero al menos, todo alinea, todo cuadra… y lo más importante es que las ideas del cliente están plasmadas en el plano, esas visuales y ese paellero ahí están. Con el proyecto visado y la licencia de obras concedida he recibido sus elogios, lo que claramente me ha hecho olvidar que ha sido un arduo proceso, le veo muy satisfecho con el proyecto, así que yo también lo estoy, veremos como avanza esta relación.

Hoy, un día gris y frío de Agosto se ha iniciado la construcción con el correspondiente replanteo de la cimentación y con ello empezarán más batallas, pues allí estaba él dispuesto a no perderse nada, a controlar cada movimiento de la obra…

Por último y en una valoración personal creo que ni los clientes tienen de pecar de prepotentes ni los arquitectos de vanidosos, siempre se ha dicho que en el término medio está la virtud, y ni los clientes estudiaron arquitectura ni los arquitectos son los usuarios. Espero con esta máxima y paciencia enfrentarme a los posibles futuros clientes quienes por ahora vienen todos con planos de distribuciones y algún intrépido hasta con alzados. Me gusta que intenten plasmar sus ideas en el papel pues denota interés e ilusión que te contagian, siempre y cuando no sean imposiciones y se dejen aconsejar.

 

Pequeña guía de Oporto

La primera vez que fui a Oporto decidí que tenía que vivir una temporada allí, y así fue, de esa experiencia y visitas posteriores nace esta pequeña guía.

Oporto tiene esa atmósfera decadente y bohemia que tanto me atrae, de tejados rojos y edificaciones antiguas con llamativos azulejos que dan vida a una ciudad que muchas veces se esconde tras la neblina característica del norte.  Esa nebulosa le concede un aire misterioso, nostálgico que desaparece cuando brilla el sol. Podríamos decir que existen dos ciudades.

Oporto es una ciudad vibrante, que en los últimos años ha ido cambiando a pasos agigantados, los edificios abandonados se han ido restaurando pero sin perder la esencia del mismo y es que los portugueses son excelentes conservadores. Piensan las cosas, las meditan, las reflexionan, cada cosa tiene su tiempo y su lugar, no se dejan llevar por la vorágine de la inmediatez.

El ritmo es otro, más lento, con más cuidado, no consiste en hacer las cosas, hay que hacerlas bien, hay que cuidar la estética, la tradición, la esencia. Cuando pienso en la manera de explicar este pensamiento me gusta poner el ejemplo de las calles. En las ciudades portuguesas abunda la calzada, esa pavimentación que consiste en la colocación de piedras irregulares de basalto o granito, muchas veces formando diseños en blanco y negro que decoran calles y plazas. Y no, no es algo del pasado, muchos de los arcenes de las calles que a día de hoy se levantan se siguen haciendo así y existen los mestres calceteiros, expertos trabajadores cualificados para dicha tarea. En España esto es impensable, en lo que ellos tardan en hacer una calle, nosotros ya habríamos echado cemento, asfalto y cualquier otro producto rápido y barato en todo el pueblo. 

Pero no todo es tan positivo, es una ciudad con un clima generalmente gris, con mucha humedad, dura para vivir ya que la mayor parte de sus casas no cuentan con calefacción y prácticamente ninguno de los edificios tiene ascensor. Sus preciosas calles de calzada con la lluvia se pueden llegar a convertir en peligrosos toboganes. Oporto cuenta con un gran desnivel por lo que más vale llevar un calzado cómodo y estar dispuesto a hacer ejercicio.

Sus gentes son por lo general muy amables, siempre dispuestos a ayudar al turista perdido y cuando reconocen nuestra identidad no dudan en sacar su mejor “portuñol”. Otra de las cosas que me llamaron la atención cuando viví allÍ fue la cantidad de personajes peculiares que podías encontrar, teníamos una lista denominando a cada uno de ellos, como la inolvidable señora que con sus andares militares te pedía dinero para sopa, no os preocupéis que suelen ser pacíficos. Aunque es una ciudad tranquila tampoco hay que exponerse, así que más vale evitar pasear por la noche por los alrededores de la Catedral.

TIRANDO DE WIKIPEDIA

Oporto (en portugués Porto) es la segunda ciudad más importante de Portugal, después de Lisboa. Tanto el país como el vino de Oporto deben sus nombres a la ciudad, que a su vez significa «el puerto».
El centro tiene aproximadamente unos 216.000 habitantes que se reparten en 15 freguesias (barrios). Se encuentra en el norte del país, en la ribera derecha del Duero en su desembocadura al océano Atlántico.
Limita al norte con Matosinhos y Maia, al este con Gondomar, al sur con el río Duero y Vila Nova de Gaia, y al oeste con el Atlántico.

Como muchas ciudades europeas, Oporto es una ciudad antigua que cuenta con un amplio patrimonio histórico, aunque durante las últimas décadas ha sido sometida a una amplia modernización. Cuenta con el metro más largo de Portugal, que cubre no sólo el centro, sino también zonas de su área metropolitana como Senhora da Hora o Maia. Asimismo, el aeropuerto internacional Sá Carneiro ha sido recientemente ampliado para permitir una capacidad de 16 millones de pasajeros anuales.

Desde la antigüedad hay una rivalidad entre Lisboa y Oporto, como así lo dicta el refrán «Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja».

Esta ciudad tiene un cierto aire británico, desde que se asentaron aquí los comerciantes de vino ingleses creando las bodegas que realmente pertecen a Vila Nova de Gaia.
Los habitantes de Oporto también son llamados “tripeiros” ya que durante la preparación de la conquista de Ceuta en 1415, los ciudadanos de Oporto entregaron a los expedicionarios toda la carne disponible en la villa, quedándose sólo con las tripas. Desde entonces los portuenses reciben dicho apodo y es razón por la cual las “tripas à moda de Porto” son uno de los platos más tradicionales.

Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Algunos de sus monumentos más importantes son el Palacio de la Bolsa, la Catedral, la Iglesia y Torre de los Clérigos, el Palacio Episcopal, el Ayuntamiento (o Câmara en portugués)

OPORTO POR ZONAS

RIBEIRA

Es la zona del rio. Es un lugar muy turístico y animado, siempre hay gente alrededor del puente de Dom Luis I, sobre todo en la plaza gobernada por un San Juan un tanto prehistórico, aquí hay muchos bares y restaurantes, aunque en esta plaza son todos muy turísticos… te recomiendo que vayas a la plaza de al lado, la de San Nicolás, ahí hay un restaurante Adega São Nicolau con pescado fresco y de calidad. Otro restaurante interesante de la zona es A Bolina con tablas de quesos y fiambres de la zona de Trás-os-montes y muy buena relación precio.

La Ribeira es el barrio más antiguo de Oporto se encuentra rodeado de la antigua muralla fernandina, es uno de los más bonitos gracias a este ambiente medieval que se acentúa con sus sus casas de piedra y azulejos de vivos colores.
De los seis puentes que unen Oporto con Vila Nova de Gaia el Ponte Dom Luis I es el más conocido. La construcción se inauguró en 1886 con proyecto del ingeniero belga Théodophile Seyring, discípulo de Gustave Eiffel, de hecho el estilo del puente en arquitectura de hierro recuerda al de la Torre Eiffel. Consta de dos pisos, el superior de 392 metros de largo donde pasa el tranvía y el inferior de 174 metros de tráfico rodado. Llama la atención el gran arco de hierro en su centro.

Muy cerca de aquí hay una plaza muy grande con jardín que está presidida por dos edificios emblemáticos el Palacio da Bolsa y el Mercado Ferreira Borges. A la Bolsa aun no he ido, y tengo ganas pues dicen que este edificio neoclásico tiene unos salones espectaculares inspirados en la Alhambra de Granada. El antiguo mercado Ferreira Borges ahora es una sala de conciertos donde también montan muchas exposiciones y ferias de artesanía, además en el primer piso, si sigue existiendo, hay una cervecería. Este edificio lo restauró-rehabilitó los arquitectos Aires Mateus.

Si desde aquí seguís subiendo llegareis a la bonita Rua das flores, una de las calles que más ha cambiado en los últimos años, ahora es peatonal y tiene muchos comercios restaurados que conservan las estructuras de hierro fundido y los pavimentos de madera maciza.

VILA NOVA DE GAIA

Una vez se pasa al otro lado del rio Duero entramos en otra ciudad, Gaia, es la zona de bodegas, hay muchísimas, y creo que es interesante entrar en alguna y ver la producción, terminando con una cata de las diferentes variedades de vino de Oporto, son unos 30 minutos.

La diferencia fundamental del vino de Oporto con el resto de los vinos, es el aguardiente que le añaden para interrumpir la fermentación. De esta forma se conserva la dulzura original de las uvas conservando un alto nivel de alcohol. La idea de añadirle aguardiente al vino surge en el siglo XVII, cuando los comerciantes ingleses se interesan por comprar vinos portugueses; estos vinos no soportaban los largos viajes en los barcos en los que los transportaban, así que empezaron a fortalecerlos con aguardiente para que no se estropearan.

Las “caves” (bodegas) más famosas son Ramos Pinto, Sandeman, Ferreira, Calem, Offley… Además hay algunas empresas que hacen el pack de la ruta de los 6 puentes y la bodega por aproximadamente 15 euros (o eso al menos hace unos años) . Así navegareis por el “Douro” en un recorrido que dura aproximadamente 50 minutos, que con buen tiempo es un paseo agradable .

Una de las estampas más típicas de este paseo son los llamados “rabelos”, unos barquitos de madera que se construyeron originariamente para el transporte de los toneles de vino que era transportado desde las los productores en medio del rio Duero hasta las adegas en Oporto donde era vendido a todo el mundo, principalmente a Inglaterra y a sus colonias. Hoy en día se utilizan como reclamo turístico para hacer pequeños cruceros por el Duero.

En esta zona también podeis ir al hotel The Yeatman, uno de los más caros de la zona, pero siempre queda la opción más económica de su cafetería que cuenta con una terraza ajardinada con excelentes vistas de Oporto.

SÉ-BOLHAO

es como los portugueses llaman a las catedrales, la de Oporto se encuentra ubicada junto a las antiguas murallas y al Palacio Episcopal, en una plaza con unas vistas inmejorables de un paisaje repleto de tejados rojos. Desde aquí yo hacía dos recorridos, uno se puede hacer a la ida y otro a la vuelta o como se quiera. Bajaba por las Escadas das Verdades, que pasan por debajo del puente y es un barrio pobre (no hay que ir por la noche pues es peligroso) en el que ves la ropa tendida, los lavaderos fuera de las casas y lo más impresionante, ves como construyeron el puente sin miramientos sobre las casas, que hay una casa, no pasa nada… ¡se le corta un trozo de fachada! El otro recorrido es ir por encima del Ponte de Luis I, las vistas son espectaculares.  

Santa Catarina es la calle de las compras, dominadas por las tiendas del imperio Inditex, pero si bien es cierto que merece la pena recorrersela para ver el Café Majestic, es un café de estilo art decó en el que merece la pena entrar, es como si te trasladases a los años 20. Es más caro que cualquier sitio de la zona, pero las torradas (tostadas) están buenísimas.
Por aquí un sitio típico de comer francesinhas es Café Santiago, en la Rua Passos Manuel 225 (es una perpendicular).
En esta famosa calle de Passos Manuel se encuentra el Coliseu do Porto, edificio de la época salazarista, de cortes arquitectónicos típicos del fascismo portugués. No muy lejos de esta zona hay un bar muy famoso donde acuden los portugueses a comerse un bocadillo de carne de cerdo asado con queso de la Serra da Estrela. El sitio se llama Casa Guedes, 100% informal, comes una buenísima “sandes de pernil” por apenas 3 euros, no sirven a las mesas y suelen formarse colas, signo del éxito de la comida. Otro restaurante a destacar, todo lo contrario a este último es  el Cantinho de Avillez, de uno de los chefs más prestigiosos del país

Por último, también hay una especie de centro alternativo-discoteca con exposiciones de fotografía y arte, esta abierta casi todo el dia y se llama Os Maus Hábitos.
Otra de las calles pertenecientes al barrio de Bolhão es Rua Formosa plagada de confiterías y tiendas de quesos y embutidos, además pasa por delante del Mercado de Bolhão, obligatorio entrar. Es el mercado más popular, aun sigue conservando sus puestos de fruta, verdura, carne… Muy decadente, se está cayendo a trozos, pero entrad que merece la pena su estructura de hierro fundido y el espíritu de la compra-venta.

ALIADOS – CORDOARIA

La plaza de los Aliados está presidida por el Ayuntamiento. Por aquí está Cervejaria Brasão, un restaurante con excelentes francesinhas y muchos “petiscos” (tapas).
Desde Aliados hay que subir por Rua dos Clerigos, calle coronada por la Iglesia y Torre dos Clérigos, que fue en su día la torre más alta de Portugal. Es impresionante la perspectiva que se ve de las dos subidas, como las dos iglesias, la de Clérigos y la de la rua Santa Catarina están enfrentadas. Una vez arriba verás el reciente edificio-plaza con olivos encima, llamado Plaza Lisboa.
Aquí hay muchas cosas importantes para ver.
Primero la zona de fiesta, son tres calles paralelas llamadas Conde Vizela, Candido Reis y Galerías de Paris. Recomiendo pasarse un viernes o sábado por la noche y ver el ambientazo que hay, siempre hay más gente por esa zona por la noche que a ninguna otra hora. Además deberíais entrar en Galerías de Paris, en el café, es un sitio muy curioso. Esta zona es toda de bares a cada cual más diferente y siempre cambiando, hay modernos, antiguos, de madera, de diseño… Sin meterte por ninguna de esas calles es decir, siguiendo la rua dos Carmelitas, está la tienda A Vida portuguesa que merece la pena entrar y la Livraria Lello, una de las más bonitas librerias del mundo. Sus techos y la escalera son una obra de arte, además si hbeis visto alguna película de Harry Potter os recordarán mucho y es que su autora JK. Rowling vivió durante unos años en Oporto y se inspiró mucho para su novela, por ejemplo muchos estudiantes de Portugal visten todos los días haga calor o frio, con una especie de traje de chaqueta y con capa… A lo mejor veis algunos porque muchos de ellos son de la Tuna y en verano hacen su espectáculo en la calle.

La siguiente plaza que te encuentras es la de los Leoes que llamo yo, en verdad Gomes-Teixeira, entramos en el popular barrio de la Cordoaria, el edificio emblemático que está enfrente de la fuente de los leones es la Reitoria, el Rectorado Universitario, las terrazas acristaladas son del bar Piolho, sitio de reunión de los estudiantes, sobre todo los de medicina, bar típico que toda persona de Oporto conoce y queda allí, ya que la cerveza y la sopa son muy baratas.
Y los azulejos blancos y azules que veréis tan típicos de la zona pertenecen a la Igreja do Carmo.

Si buscáis un sitio donde comer bien y barato en la Travessa do Carmo encontrarás varios sitios como Zambezé, Zé Bota, o Calhambeque… Para la merienda podéis comer algún pastel de la Padaria Ribeiro, en la plaza de al lado. O ir a tomar algo en el patio del Café Vitória,  un sitio tranquilo con buen ambiente y buena música. Y cerca también hay otro bar de copas, cafetería-librería, que se llama O Candelabro (muy frecuentado por arquitectos). Cerca de ambos han abierto una tienda, Mercado 48 que tiene cosas de diseño muy curiosas.

Desde la Cordoaria podéis coger un eléctrico, concretamente el 22 que hace la circular Carmo-Batalha, comunicando la Cordoaria con Bolhao.
Cerca de la plaza Gomes Teixeira, aunque ya a camino del río, en el Passeio das Virtudes hay un mirador, el de Victoria, con unas bonitas vistas de la ciudad al que le tengo especial cariño.

CEDOFEITA – BAIRRO DAS ARTES

Al lado de la plaza Gomes Teixeira está la plaza Carlos Alberto, que como curiosidad era el lugar donde querría vivir de la ciudad. Todos los sábados a partir de las 14h ponen un mercadito artesanal y de segunda mano. Siguiendo la calle peatonal de Cedofeita, la segunda calle que baja es Miguel Bombarda, eje principal del llamado Barrio de las Artes, que engloba las calles de Miguel Bombarda y Rosario entre otras, era mi barrio favorito, donde trabajaba y por eso le guardo tanto cariño. Es una zona con mucha efervescencia cultural, donde siempre hay actividades y tiendas nuevas. Bajando por Miguel Bombarda os encontraréis un centro comercial muy pequeño, entrad, tienen tiendas con cosas muy originales y la estrella del centro comercial es la cafetería con el patio. Los trozos de tarta cuestan súper poco, son enormes y están buenísimas, la de chocolate es la mejor, una bomba que hay que probar con un buen café o zumo.

Bajando por Miguel Bombarda llegareis a Rua de Rosario donde hay varias tiendas e ropa y diseño. Destaca Muuda que también es galería de arte y la tienda Cru que es un espacio cambiante, pues alquilan sus espacios a diferentes artistas, artesanos y diseñadores por un tiempo limitado. También destaca el edificio (o casona) Artes em Partes, donde cada habitación es una tienda o galería distinta.

Si volvéis a Rua Miguel Bombarda y continuáis bajando y os entra la sed hay una cafetería, sobre todo, para los amantes del cha (te) es Rota do Cha, a parte de infusiones, tienen zumos, cafés… y cuenta con un patio muy agradable. Para cenar en esta zona recomiendo bajar un poco más hasta llegar a Bugo Art Burguers, un sitio de hamburguesas gourmet tanto de carne como de pescado. Esta calle finaliza en el Palacio de Cristal, un precioso parque que tiene pavos reales y otros animales sueltos y que cuenta con unos miradores que se ven tanto la ciudad como el rio. Cierran a las 21h.

FOZ – MATOSINHOS – LEÇA DE PALMEIRA

Los barrios cercanos importantes están todos dichos, ahora os recomiendo coger medio de transporte e ir a Foz o a Matosinhos, a la playa. Algunos medios de transporte públicos como el autobús o el eléctrico recorren todo el río hasta llegar a su desembocadura en el mar, lo que resulta un trayecto con vistas inmejorables.
Foz es la zona marítima de Oporto, empieza justo en la desembocadura del Duero con el Océano Atlántico y llega hasta el Castelo do Queijo, bordeando la playa. Se trata de una zona tranquila y con un nivel de vida bastante superior al que podemos encontrar en Oporto.

Una vez acaba Foz empieza Matosinhos, de gran tradición pesquera, sus playas son muy apropiadas para los surferos y otras actividades náuticas. En esta pequeña ciudad se come un excelente pescado y marisco a muy buen precio, sobre todo, en la Rua Herois de França, dicen que los arquitectos Souto de Moura y Siza (y ellos son de buen comer) van mucho a un restaurante que se llama Salta ao muro.
Y cerca de aquí está  Leça de Palmeira, una aldea muy industrial pues cuenta con una refinería y con el puerto de Oporto. Pero aun así esconde dos grandes obras, dos de mis obras favoritas del premio Pritzker de arquitectura Álvaro Siza , las Piscina das Marés, excavadas en la roca y fundiendo con el mar y el restaurante Casa do cha da Boa Nova. Un precioso restaurante de madera y piedra que como las piscinas se funde con el entorno. Merece la pena ir, aunque sea para tomar un café ya que actualmente es un prestigioso restaurante con una estrella Michelin

Cambiando de tema y volviendo a Foz, desde aquí sale la avenida más importante que llega al Oporto más céntrico, Rua Boavista. Aproximadamente a mitad recorrido se encuentra el Museo Serralves, el museo más interesante y visitado de la ciudad, es de arte contemporáneo y tiene una importante colección de Miró.. Además es obra del ya mencionado arquitecto Álvaro Siza y tiene unos grandes jardines por los que pasear. Los domingos hasta las 13h es gratuito y si cuentas con bastantes días merece la pena ir.

Casi llegando al centro está Casa da Música un auditorio, obra del siempre polémico arquitecto Rem Koolhaas, los domingos se puede entrar para verla por dentro, y en las noches de verano organizan espectáculos de música al aire libre.
Un plan diferente y poco turístico es ir al barrio de pescadores São Pedro da Afurada en Vila Nova de Gaia para comer pescado fresco y visitar un barrio poco desvirtuado por el turismo. Para llegar, en la parada Gas del mismo tranvía que lleva a Foz se coge el barquito “Flor de Gas” que hace de taxi entre Douro Marina y Oporto. El precio del billete es de aproximadamente 1,5 euros.

GASTRONOMÍA

En Portugal se come muy bien y barato, los portugueses son de buen comer, adoran la sopa, y por poco mas de un euro en cualquier sitio te tomas este plato. La más típica de aquí es el Caldo verde, a base de col, patata y una rodaja de chorizo, una sopa contundente para los días fríos.
Otros platos típicos son el Bacalao cocinado en sus cientos de versiones y la Francesinha,  un sandwich con ternera, queso, fiambre, salchicha todo bañado en una salsa un tanto picante, coronado por un huevo y rodeado de patatas fritas, una auténtica bomba, adorada por muchos y un plato casi exclusivo de la ciudad. Los sitios más famosos son Café Santiago, Bufete Fase o Capa Negra.

Los portugueses son muy golosos, les encantan los bolinhos (pastelitos) sobre todo con doce de ovos (crema), de todas formas en las confiterías los encontrarás de todos los tipos. El más famoso de los pasteles es el de nata, una tartaleta hojaldrada rellena de una especie de crema catalana.

Es muy típico que en los restaurantes te saquen el “couvert“, entrantes como pan, mantequilla, queso, aceitunas, rissois… se paga y en algunos sitios a precio de oro, si no se quiere o se rechaza o no se come .

Sandes: bocadillo
Moelas: mollejas
Papas de sarrabulho: sangre de cerdo, carne y patatas
Alheira o farinheira: embutido
Cachorro: perrito caliente
Rissois: empanadillas fritas rellenas de camarao (gambas) o de carne
Tosta: sándwich en pan de molde
Prego: bocadillo de filete de ternera
Bifana: bocadillo de carne de cerdo
Presunto: una especie de jamón serrano pero ahumado

Lulas, choco: calamares o sepia
Tamboril: Rape
Polvo: pulpo
Pescada: merluza
Açorda: son una especie de migas húmedas con huevo y carne o pescado
Bacalhau a bras: bacalao desmigado con huevo cocido, perejil y patatas
Bacalhau com natas: bacalao con cebolla, patata y una especie de bechamel con nata al horno
Bacalhau a moda de Braga: (a moda significa al estilo) Este es frito con cebolla y imiento y acompañado por patata fritas a rodajas.
Bacalhau a Gomes de Sa: con patata, ajo, huevo cocido pimienta y al horno
Bacalhau a moda de todos: con verduras y huevo duro
Bacalhau o Polvo a Largareiro: Bacalao o Pulpo cocido y luego pasado por la sartén con aceite y ajo y lo acompañan con patata cocida con piel y con el aceite con ajo por encima.

Bolo de bolacha: tarta de galleta
Baba de camelo: es una especie de mousse de leche condensada y huevo tipo caramelo
Doce de serradura: de leche condensada, nata y galleta
Pa de Lo, es una especie de bizcocho muy esponjoso

 

 

“Salomon saith: There is no new thing upon the earth. So that as Plato had an imagination, that all knowledge was but remembrance; so Salomon giveth his sentence, that all novelty is but oblivion.”
Francis BaconEssays LVIII.

Salomón dijo: no hay nada nuevo sobre la tierra. Así como Platón imaginó que todo conocimiento no es otra cosa que recuerdo, Salomón sentenció: que toda novedad no es otra cosa que olvido”
Francis BaconEssays LVIII.

 

 

Mario Benedetti

 

Ah ¿quién me salvara de existir?
Fernando Pessoa

Dijo el fulano presuntuoso /
hoy en el consulado
obtuve el habitual
certificado de existencia

consta aquí que estoy vivo
de manera que basta de calumnias

este papel soberbio / irrefutable
atestigua que existo

si me enfrento al espejo
y mi rostro no está
aguantaré sereno
despejado

¿no llevo acaso en la cartera
mi recién adquirido
mi flamante
certificado de existencia?

vivir / después de todo
no es tan fundamental
lo importante es que alguien
debidamente autorizado
certifique que uno
probadamente existe

cuando abro el diario y leo
mi propia necrológica
me apena que no sepan
qu estoy en condiciones
de mostrar dondequiera
y a quien sea
un vigente prolijo y minucioso
certificado de existencia

existo
luego pienso

¿cuántos zutanos andan por la calle
creyendo que están vivos
cuando en rigor carecen del genuino
irremplazable
soberano
certificado de existencia?

 

Hace poco y no se muy bien como, comencé a leer a Mario Benedetti, y no puedo sino, dejar de recomendarlo, aunque eso de citar poetas y escritores del siglo pasado no esté de moda.

Me gusta su escritura poco melindrosa, es directo, sin abundantes metáforas ni adornos, con versos elementales, una poesía accesible y eficaz capaz de llegar a todas las personas. Juega con la ironía, tiene múltiples referencias a otros autores, trata un amplio espectro de temas, y lo hace desde una perspectiva cercana al lector, es por lo tanto, un comunicador.

El propósito de Benedetti es  “transformar” al lector, que éste se sienta aludido, afín a él, comprometerlo en el amplio sentido de la palabra, desde un compromiso social o político hasta un compromiso personal e íntimo. Generalmente en sus escritos transmite optimismo, fuerza, vitalidad.

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

 

Podía estar copiando más y más poemas como  No te salves, Chau pesimismo, Grietas, Decir que no

 

Ciudades Invisibles, las ciudades y el deseo

 

Zobeida. Karina Puente Frantzen

Hacia allí, después de seis días y seis noches, el hombre llega a Zobeida, ciudad blanca, bien expuesta a la luna, con calles que giran sobre sí mismas como un ovillo.

Esto se cuenta de su fundación: hombres de naciones diversas tuvieron un sueño igual, vieron una mujer que corría de noche por una ciudad desconocida, la vieron de espaldas, con el pelo largo, y estaba desnuda. Soñaron que la seguían. A fuerza de vueltas todos la perdieron. Tras el sueño, se pusieron a buscar esa ciudad; la ciudad, nunca la encontraron, pero se encontraron unos a otros; decidieron construir una ciudad como la del sueño. Para trazar las calles, cada uno siguió el curso de la persecución; en el punto en que habían perdido la pista de la fugitiva, dispusieron espacios y muros diferentes a los del sueño, para que ella no pudiera escapar de nuevo.

Esta fue la ciudad de Zobeida donde se establecieron esperando que una noche se repitiese aquella escena. Ninguno de ellos, ni en el sueño ni en la vigilia, vio nunca más a la mujer. Las calles de la ciudad eran aquellas por las que iban al trabajo todos los días, sin ninguna relación ya con la persecución soñada. Que por lo demás estaba olvidada hacía tiempo.

Nuevos hombres llegaron de otros países, que habían tenido un sueño como el de ellos, y en la ciudad de Zobeida reconocían algo de las calles del sueño, y cambiaban de lugar galerías y escaleras para que se parecieran más al camino de la mujer perseguida y para que en el punto donde había desaparecido no le quedara modo de escapar.
Los que habían llegado primero no entendían qué era lo que atraía a esa gente a Zobeida, a esa fea ciudad, a esa trampa.

Este fragmento del libro de Ciudades Invisibles de Italo Calvino se me ha presentado en diferentes escenarios en un corto periodo de tiempo, así que tenía que publicarlo, porque probablemente sea una de las ciudades con más carga simbólica del libro de Calvino, y la única que habla del papel de la mujer en la sociedad. Del peso de la belleza como algo femenino, como una absoluta verdad que es buscada por artistas, poetas, escritores, esa idea de la musa, la mujer como medio para que los hombres alcancen esa idea utópica de belleza… Dejo aquí el tema, sin meterme en compromisos, que cada cual extraiga sus conclusiones. Entre tanto, me quedo con estas ilustraciones de Zobeida, esa ciudad enrevesada, esa ciudad que no lleva a ninguna parte, esa trampa.

Lisboa, mini guía

Quería hace tiempo recopilar los lugares que hacen de Lisboa esa ciudad que tanto me gusta, que desde hace un par de años me tiene enamorada y que siempre recomiendo a familiares y amigos que vienen por aquí. Ahora que se acercan las fallas y por tanto, hay quien huye de Valencia, me he animado a dejarlo todo por escrito y así lo puedo compartir.

Lisboa es una ciudad preciosa y parte de esa culpa la tienen los grandes desniveles del terreno que llevan a numerosos miradores, es de las pocas ciudades que puedes verla perfectamente desde todos los puntos. La ciudad está llena de subidas y bajadas y el pavimento es calzada por lo que atención con el calzado, tiene que ser cómodo.

Lisboa está claramente divida en barrios y cada barrio tiene su morfología y su carácter proprio.

BAIXA

Está la Baixa, que fue la parte más afectada por el terremoto, así sus calles levantadas posteriormente, son anchas y en forma de cuadrícula. Su eje principal es la Rua Augusta que une la plaza del Rossio con la Praça do Comercio, la plaza más grande de Europa que con su “Cais das colunas” al que llega el rio Tajo (Tejo en portugués) hacen de ella un encuadramiento precioso. La Baixa está llena de tiendas banales y restaurantes turísticos pero hay una excepción, un restaurante típico portugués, que se llama Marisqueria Uma, y sirven el que probablemente es el mejor arroz de marisco de la ciudad. Es muy barato, la ración de arroz es poco más de 10 euros por persona, eso si, el atendimiento es bastante antipático,  el lugar es antiguo y sin gracia, pero el arroz bien merece la pena.

La baixa divide los barrios más populares como Alfama y Mouraria con los barrios más lujosos como Chiado y Principe Real. Tengo cierta tendencia por estos últimos, no porque sea una “snob” o no me gusten los otros, sino porque son menos turísticos, barrios residenciales con más espacios verdes y plazas donde estar tranquilo a tomar algo sin el constante goteo de tuk-tuks y grupos de turistas. Porque si algo está aumentando en Lisboa, es el turismo, la ciudad está cambiando de cara a servicios para los turistas y esto hace que esté perdiendo cierta originalidad, esa atmósfera antigua, esa preservación en el pasado… De aquí un poco de esta guía, para potenciar los verdaderos lugares lisboetas, los restaurantes de tasca y de empleado de boli en el bolsillo de la camisa, las tiendas viejunas… 

ALFAMA

En Alfama merece la pena pasear por sus calles empinadas e ir a sus miradores, esenciales son “Portas do Sol” y más alejado, en el barrio de Graça, el mirador “Senhora do Monte”. Por ambos dos pasa el eléctrico 28 (tranvía antiguo), que aunque es precioso y toda una experiencia, más vale cogerlo pronto y tener cuidado con la cartera, pues se llena de turistas y por tanto de carteristas. En cuanto otras atracciones de estos barrios, en mi opinión no vale la pena ir al castillo, es muy caro y no te va a ofrecer mejores vistas que el mirador de Graça o Senhora do Monte. Los sábados y martes se celebra en Campo de Santa Clara, (el 28 también pasa por ahí) la Feira da Ladra (Feria de la Ladrona) que es una especie de rastro un poco desvirtuado..

Alfama hay que pasearla , buscar sus calles estrechas con ropas tendidas, entrar en algún bar típico y pedir un café (que saben a café auténtico) o una imperial (una caña). Este barrio es el más festivo durante los Santos populares, que son el 13 de junio, aunque la fiesta dura todo el mes, así que si coincide la época no dudes en comerte unas sardinas en cualquier “casal fallero” (salvando las distancias) de Alfama,

El barrio de la Mouraria es fronterizo con la zona de Intendente y Martim Moniz, me recuerda bastante a nuestro “Ruzafa” (también salvando, y mucho, las distancias), es decir una zona muy multirracial que ahora está de moda. Si buscas un chino, indiano, turco… esta es la zona. Si se tiene tiempo se puede ir a conocer la tienda de “A vida Portuguesa” que está en el Largo do Intendente, a parte de que esta tienda, que hay unas cuantas en Lisboa, merece la pena descubrir, aquí esta localizada en una antigua fabrica de azulejos lo que la hace más extraordinaria.

Alfama y Mouraria son barrios populares conocidos por el Fado, pero sinceramente no tengo consejos al respecto

Por estas zonas no conozco muchos restaurantes, pero siempre que quiero comer un buen pescado fresco y barato o un excepcional “Polvo a Largareiro” (Pulpo) voy a “O Cofre” en Rua dos Bacalhoeiros. Si tu presupuesto es mucho más holgado, en esta zona hay dos famosos restaurantes: Cervejaria Ramiro, un típico portugués especializado en marisco de alta calidad, que los fin de semanas siempre tiene fila. Y el otro con platos típico portugueses pero de lujo y estética mucho más fina y moderna es Bica do Sapato.

Y después de comer o cenar viene bien probar uno de los digestivos más populares de Lisboa, la ginginha, se tratra de un licor de cerezas (ginghas) y te lo puedes pedir “com elas” o “sem elas”. Los más famosos están en la baixa, cerca de la Praça Dom Pedro V, yo suelo ir a “Ginginha sem rival en la Rua Portas de Santo Antão 7.

Ahora si, vamos a la otra parte de la Baixa, la parte que más me gusta recorrer, Chiado, Principe Real…

CHIADO

Tez sea por la influencia que este barrio tenga en la arquitectura que tanto me gusta. El Chiado sufrió un grande incendio en 1988, y el arquitecto responsable de reconstruirlo ha sido Alvaro Siza, y su huella se nota perfectamente. La arteria principal de este barrio es la Rua Garret, que va desde los famosos Armazens do Chiado hasta la Praça de Camoes. Famosos en esta calle son laos Cafés de “A Brasileira” y “Bernard”, ambos turísticos y caros, en el primero merece la pena entrar por las pinturas de Almada Negreiros, un grande pintor portugués y hacerte la típica foto con el Pessoa de la terraza, del segundo son famosos los croissants (nunca los he probado).

La joya del Chiado es el “Largo do Carmo”, una plaza cargada de historia por dos motivos, fue un punto clave de la revolución del 25 de Abril así como el Convento do Carmo de techos derruidos nos recuerda el terremoto de 1755. Esta pequeña plaza tiene una atmosfera única, en el centro se sitúa un bonito chafariz y está llenos de jacarandas que cuando están en flores llenan la plaza de color. Desde aquí se accede a la parte superior del Elevador de Santa Justa desde donde se tienen unas espectaculares vistas de la Baixa. Y por aquí también podrás ver la “firma” de Alvaro Siza.

En cuanto a los lugares de restauración y de comercio de esta zona, destacan las tiendas de la A vida Portuguesa de la Rua Anchieta , la tienda de Cerámicas na Linha de la Rua Capelo, y la de Vista Alegre. Las tres son de cosas de casa, y las dos últimas especializadas en platos, vasos… vajilla. En esta zona hay restaurantes muy buenos, son muy famosos los restaurantes Belcanto, el Cantinho do Avillez , Mini Bar, los tres del mismo chef. Son buenos y muy caros. A veces voy al restaurante Royale Cafe, un pequeño sitio muy agradable con un patio interior y ahora también terraza que tiene una carta con platos de bastante sitios así como portugueses como el pulpo (mi debilidad) que también es muy bueno. Estoy con ganas de probar la Taberna da Rua das Flores, dicen que es un sitio de tapas bueno bonito y barato. Otro sitio barato y muy típico está en la Plaza de Camoes, se llama O Trevo y sirven unas de las mejores bifanas (bocadillo típico portugués de carne de cerdo) de la ciudad

Un mirador interesante porque ofrece vistas al puente 25de Abril, que está cerca del Chiado, concretamente en el barrio de la Bica, donde está el otro elevador del mismo nombre, es el de Adamastor, aquí el ambiente es mucho más joven, y se huele (ya me entenderéis….), es típico ir allí con un par de cervezas a ver la puesta de sol (os recuerdo que beber en la calle en Lisboa está permitido). El Chiado es fronterizo con Bairro Alto, lleno de bares y discotecas, es el lugar de fiesta, aquí también hay conocidas casas de fado, como Adega Machado, Casa Severa o O Faia, como ya he comentado, nunca fui a ninguno así que no puedo recomendar uno en particular.

PRINCIPE REAL

Desde el Chiado se llega a Principe Real, el barrio gay y de los modernos, se puede llegar a él a través del Miradouro Sao Pedro Alcantara, o desde la Baixa con el Elevador da Gloria. Desde aquí se tiene la vista opuesta del Mirador da Graça o Senhora do Monte que antes hablábamos. Principe Real está presidido por un bonito jardín y rodeado de palacios, entre ellos destaca la actual galería comercial de A Embaixada, merece la pena entrar, no por las tiendas sino para ver el interior del palacio. Cerca de aquí hay una pequeña plaza presidida por una fuente, mi plaza favorita, se llama la Praça das Flores, allí suelo ir después de comprarme un helado en Nannarella, que está en la Rua Nova Piedade, un poco más abajo de la plaza. El mejor helado que he probado nunca, recomiendo el de mangericão (albahaca) y manga (mango). Impresionante.

Por aquí cerca hay un bar a la antigua, de camareros uniformados, mobiliario antiguo y pesado, tercipelo, cuadros y estética de cabaret, no es el famoso Pavilhão Chines, que es muy turístico, sino Foxtrot. Sólo abren a partir de las 18h y hay que llamar al timbre para entrar, es curioso que sigue manteniendo la figura del sereno.

En este barrio hay restaurantes muy buenos,  barato y excelente es el Prego da Peixaria, en la Rua da Escola Politécnica. Esta cadena de restaurantes surge por la idea de que en los restaurantes de marisco como el que he comentado antes de la Cervejaria Ramiro, lo más famoso es comerte como postre un “prego”, que es nuestro Pepito, un bocata de ternera. Así que este restaurante es especialista en “pregos” y hamburguesas de pescado, son muy muy buenas la hamburguesa de Choco y Salmao y la de Cangrejo Mole. Hay un restaurante que está de moda que es “A Cevicheria” especialistas en ceviche, dicen que es muy bueno, el problema es que no aceptan reservas, así que tienes que estar dispuesto a esperar un poco. Y como quien espera, desesperas, al lado tienes un típico portugués Tascardoso, bastante bueno.

También quiero mencionar los croissants, pasteles de nata y las torradas (tostadas) de Pao de Canela, en la Plaza de las Flores, y la cocina cabo verdiana muy buena y barata del restaurante Estrela Morena .

Se me olvidaba mencionar que el acueducto y todo su sistema de aguas está bastante conservado, en el propio jardín del Principe Real se puede visitar un reservatorio de agua, el de la Patriarcal, así como en el Jardím das Amoreiras, a pocos metros de ahi está parte del acueducto y otro precioso reservatorio de agua, Mae d’Agua. Y si estás por aquí con hambre puedes comer en un típico portugués como el restaurante Aguas Livres, donde sirven unas pataniscas (una especie de bacalao empanado) con arroz muy buenas,  o ir a un bar parecido a Foxtrot, aunque más pequeño como es Procopio 

OTROS PUNTOS DE INTERÉS

Estos son mis barrios favoritos, luego hay puntos estratégicos de la ciudad que son interesantes, como el Museo Gulbenkian, que se puede ir en metro y parar en la plaza de España, línea roja. Es un museo de arte que si bien sus colecciones son interesantes es más atractivo por su implantación, son dos edificios, un anfiteatro al aire libre y un pabellón rodeados de jardines maravillosos, es un oasis en la ciudad.

Otro museo que me gusta es el de Arte Antiga, situado en el barrio de Alcantara, a medio camino de Belém. También tiene un jardín agradable donde se ve el rio, de su colección destaca el cuadro del Bosco de las Tentaciones de Santo Antonio.

Y ya que hablamos de Belém, es otro sitio que merece la pena ir, es lo más turístico que hay, pero se debería ir. Se puede llegar de autobús con el 714 o el 727 y de tranvía o eléctrico, el 15. En Belém está el Monasterio de los Jerónimos, el Monumento a los Descubridores y la Torre de Belém como elementos claves. Pero si hay algo obligatorio de Belém es comerte un pastel del mismo nombre, en Pastéis de Belém, para ello tienes dos opciones, o haces la cola para llevártelos y te los comes en el jardín o entras a los salones y pides para comer en el momento y si quieres también para llevar. Eso sí, hay que comérselos recién hechos, calentitos, porque con el paso del tiempo ya no son tan espectaculares. En Belém también hay muchos museos como el Museo del Coche (ojo, que coche significa carroza), interesante para los arquitectos porque el autor es Mendes da Rocha o el CCB, centro cultural de Belem donde está el Museo de arte contemporânea Berardo.

Un paseo muy bonito es ir por la margen ribereña, ir andando desde la plaza del comercio en dirección al puente 25 de Abril, y si te animas puedes llegar hasta Belém, aunque son unos 10 km. Cerca del Puente 25 de Abril está el nuevo museo de la ciudad, el Museo de Arte Arquitectura y Tecnología MAAT, que si bien sus colecciones actuales son nulas, el edificio tiene cierta gracia por su revestimiento de cerámica blanca y su posición estratégica en el paseo del río, además es de la arquitecto Amanda Levete.

También cerca del puente está el LX Factory, una antigua zona industrial que se ha convertido en un pequeño centro comercial alternativo con exposiciones de arte, restaurantes, una librería muy bonita Ler e Devagar… Los domingos hacen un mercado de productos portugueses, de segunda mano y biológico entre sus calles.

Hay otra perspectiva interesante de la ciudad, que es desde el otro lado, para ello se puede coger un ferry en Cais de Sodre e ir a Cacilhas, se tarda 10 minutos, desde ahí ir andando por los muelles (el camino es un poco siniestro por la falta de iluminación pero creo que nunca a pasado nada…) hasta llegar a los bares Ponto Final y Atira-te ao rio (los nombres no son muy halagüeños)  donde te puedes tomar algo mientras observas una bonita puesta de sol. Este ferry como los Elevadores, los eléctricos, los tranvías, metros y autobuses se puede acceder con la misma tarjeta de VIVA Viagem. Llevar siempre la tarjeta recargada porque los eléctricos y elevadores abusan y triplican su valor si compras el billete dentro del mismo.

Siguiendo con la ruta gastronómica, hay otra heladería muy buena, igual que la de Nannarella que es Gelato Davvero. Las guías te hablarán de Santinis en el Chiado, pero al lado de estas dos no tiene nada que hacer. Los portugueses son muy golosos, en casa esquina hay una pastelería, les gusta mucho la crema, así que la mayor partes de los bolos (pasteles) están rellenos de esta como las bolas de Berlín, las palmeras, Jesuitas… Nada aptos para diabéticos. Hay un dulce muy bueno de coco que yo a veces llevo a mis sobrinos que es el Pao de Deus de la cadena de panaderías “A Padaria Portuguesa” Los pasteles de nata de la Mantegaria Silva, cerca de la Plaza de Camoes, en el Chiado, también son muy buenos.

Y hay un sitio donde está toda la oferta gastronómica reunida, es en el Mercado da Ribeira, cerca de la estación Cais de Sodré. Es una especie de Mercado de San Miguel, pero más turístico y siempre lleno. Se trata del antiguo mercado municipal que lo han readaptado y por una parte está el mercado propiamente dicho y por otro todos los puestos de los restaurantes más renombrados de la ciudad.

Si se tienen muchos días se puede ir a Sintra desde la estación de Rossio o a Cascais desde Cais de Sodre, a ambas se tarda menos de una hora. Sintra vive del turismo y Cascais del turismo de playa, y si eres arquitecto querrás conocer las famosas obras del  Museo das Historias de Paula Rego de Souto de Moura o el Farol de Santa Marta de Aires Mateus ambas en Cascais. Ya que estamos hablando de arquitectura, el Pabellón de Siza para la Expo de Portugal de 2008 se encuentra en el Parque das Naçoes y su cobertura impresiona.

En fin, no se que más decir, Lisboa es bonita, si tienes buen tiempo es una ciudad luminosa y agradable, a mi me enamoraron sus numerosos miradores y jardines. En cualquier tasca típica portuguesa se come bien y barato, y casi siempre, carne y pescado a la brasa y una buena sopa. Los portugueses son por lo general amables y educados y si oyen hablar español, te van a responder en “español”. Espero que sirva mi mini guía para tener una buena experiencia en Lisboa lo menos turística posible.

 

Bukowski

12 de agosto de 1986

Hola, John:

Gracias por la carta. A veces no duele tanto recordar de dónde venimos. Y tú conoces los lugares de donde yo vengo. Incluso las personas que intentan escribir o hacer películas al respecto, no lo entienden bien. Lo llaman “De 9 a 5”. Sólo que nunca es de 9 a 5. En esos lugares no hay hora de comida y, de hecho, si quieres conservar tu trabajo, no sales a comer. Y está el tiempo extra, pero el tiempo extra nunca se registra correctamente en los libros, y si te quejas de eso hay otro zoquete dispuesto a tomar tu lugar.

Ya conoces mi viejo dicho: “La esclavitud nunca fue abolida, sólo se amplió para incluir todos los colores”.

Lo que duele es la pérdida constante de humanidad en aquellos que pelean para mantener trabajos que no quieren pero temen una alternativa peor. Pasa, simplemente, que las personas se vacían. Son cuerpos con mentes temerosas y obedientes. El color abandona sus ojos. La voz se afea. Y el cuerpo. El cabello. Las uñas. Los zapatos. Todo.

Cuando era joven no podía creer que la gente diera su vida a cambio de esas condiciones. Ahora que soy viejo sigo sin creerlo. ¿Por qué lo hacen? ¿Por sexo? ¿Por una televisión? ¿Por un automóvil a pagos fijos? ¿Por los niños? ¿Niños que harán justo las mismas cosas?

Desde siempre, cuando era bastante joven e iba de trabajo en trabajo, era suficientemente ingenuo para a veces decirle a mis compañeros: “¡Eh! El jefe podría venir en cualquier momento y echarnos, así como así, ¿no se dan cuenta?”.

Ellos lo único que hacían era mirarme. Les estaba ofreciendo algo que ellos no querían hacer entrar a su mente.

Ahora, en la industria, hay muchísimos despidos (acererías muertas, cambios técnicos y otras circunstancias en el lugar de trabajo). Los despidos son por cientos de miles y sus rostros son de sorpresa:

“Estuve aquí 35 años…”.

“No es justo…”.

“No sé qué hacer…”.

A los esclavos nunca se les paga tanto como para que se liberen, sino apenas lo necesario para que sobrevivan y regresen a trabajar. Yo podía verlo. ¿Por qué ellos no? Me di cuenta de que la banca del parque era igual de buena, que ser cantinero era igual de bueno. ¿Por qué no estar primero aquí antes de que me pusiera allá? ¿Por qué esperar?

Escribí con asco en contra de todo ello. Fue un alivio sacar de mi sistema toda esa mierda. Y ahora estoy aquí: un “escritor profesional”. Pasados los primeros 50 años, he descubierto que hay otros ascos más allá del sistema.

Recuerdo que una vez, trabajando como empacador en una compañía de artículos de iluminación, uno de mis compañeros dijo de pronto: “¡Nunca seré libre!”.

Uno de los jefes caminaba por ahí (su nombre era Morrie) y soltó una carcajada deliciosa, disfrutando el hecho de que ese sujeto estuviera atrapado de por vida.

Así que la suerte de, finalmente, haber salido de esos lugares, sin importar cuánto tiempo tomó, me ha dado una especie de felicidad, la felicidad alegre del milagro. Escribo ahora con una mente vieja y con un cuerpo viejo, mucho tiempo después del que la mayoría creería en continuar con esto, pero dado que empecé tan tarde, me debo a mí mismo ser persistente, y cuando las palabras comiencen a fallar y tenga que recibir ayuda para subir las escaleras y no pueda distinguir un azulejo de una grapa, todavía sentiré que algo dentro de mí recordará (sin importar qué tan lejos me haya ido) cómo llegué en medio del asesinato y la confusión y la pena hacia, al menos, una muerte generosa.

No haber desperdiciado por completo la vida parece ser un logro, al menos para mí.

Tu muchacho,

Hank

artes y oficios

Hace tiempo que no escribo y no voy a dar excusas de trabajo, tiempo, casa, familia. Si no escribía era porque no encontraba nada lo suficientemente motivador. Publicar sobre arquitectura es repetitivo, hay tantos blogs de lo mismo… publicar sobre el trabajo en el despacho me parece atrevido… Así que todas las semanas me planteaba publicar algo y todas las semanas desistía.

Hoy encontré aquello que me gustaría haber creado yo, lo había ideado pero nunca concretizado, que por desgracia es lo que ocurre con la mayoría de proyectos. El miedo y la pereza nos paraliza y deja a las ideas en eso, en ideas, sobre este tema hay mucho que decir, pero ahora no es el momento.

Ahora quiero publicar un proyecto que pretende valorar las Artes y Oficios tradicionales, y lo hace a pequeña escala, como empiezan todas las cosas buenas, promoviendo este tipo de trabajo que se realiza en un barrio de Lisboa.

Malta&Cª design cooperativo local, para a vida contemporânea.

Como ellos se definen “es una iniciativa que pretende responder a la creciente desaparición de las artes y los oficios locales, con una propuesta de valor social y un abordaje innovador utilizando prácticas ancestrales y un nuevo modelo de producción cooperativa.” Presentan y muestran el trabajo de los artesanos del barrio, apoyando de igual modo al artesano que lleva trabajando toda su vida en el oficio como a los nuevos emprendedores que se aventuran a recuperar una tradición poco valorada.

En este proyecto cabe toda iniciativa que se aleje de la industrialización y la producción en masa, cuando alguien recurre a estos Maestros lo que busca es la diferencia, esa es su plusvalía, y su camino a seguir. Claramente esta exclusividad no es valorada por todos de igual forma, no todos están dispuestos a pagar un valor mayor por una pieza que se puede encontrar más barata, por eso cuando recurramos a este tipo de trabajos debemos saber lo que queremos, debemos interesarnos por el producto final, sólo así sabremos apreciar el resultado. Por tanto, si queremos encargar un mueble debemos saber porque utilizar una madera u otra en función de su uso y localización, porque así sabremos lo que cuesta esa plusvalía que estamos a pagar.

Como anécdota decir que la primera vez que oí esta palabra portuguesa, Malta, fue en una reunión sobre un concurso, recuerdo perfectamente que Manuel no paraba de decir, “ah, no hay problema, esto “Malta” consigue hacerlo, y esto otro….”, yo salí de la reunión pensando que quería conocer a Malta, pues lo hacía todo. Así que pregunté a mi jefa quien era Malta, y entre risas me comentó, la “Malta somos todos”. La Malta somos las personas, y realmente somos capaces de mucho.

nuevo curso

Se acabó agosto, se acabó el verano.

 Y es verdad que el calendario me contradice, pero en septiembre quien no está trabajando está pensando en ello. Este mes es el de volver a la rutina, al día a día, atrás quedan los días de playa, las comidas multitudinarias, los aperitivos, las fiestas populares… en fin, atrás queda el jaleo y la multitud. Porque en pocos veranos faltan las masas de gentes, y aunque huyamos de ellas y elijamos un destino calificado como “poco turístico” no iremos a cenar a un restaurante vacío, porque para nuestro subconsciente la cantidad de gente es proporcional a la calidad del lugar… somos complicados y contradictorios.  

Además el verano es conocido por el tiempo perfecto para “hacer sociedad”, para salir, pasear y relacionarse (de ahí los famosos amores de verano), no hay verano sin amigos o familia, pero todo esto en septiembre empieza a desaparecer. Las personas con el frio, el trabajo y las preocupaciones terrenales comienzan a hibernar y dejamos de hablar de multitud para hablar de SOLEDAD, de otoño.

Y yo de alguna forma quiero desvalorizar esta soledad, estas ganas de autolapidarse, y afrontar estos meses venideros de una manera más positiva. Para ello me remito a este fragmento do Livro do Desassossego de Fernando Pessoa,  un escritor portugués que bien merece la pena conocer,  porque como bien entenderéis después de leerlo, no es culpa nuestra sentirnos así.

(…) “La libertad es la posibilidad de mantenerse aislado. Eres libre si puedes apartarte de los hombres, sin que te obligue a recurrir a ellos la falta de dinero, o la necesidad gregaria, o el amor, o la gloria, o la curiosidad, cosas que ni del silencio ni de la soledad pueden alimentarse. Si te resulta imposible vivir solo, es que naciste esclavo. Puedes poseer todas las grandezas del espíritu, todas las del alma: serás un esclavo noble, o un siervo inteligente, pero no serás libre. Y no es que sea culpa tuya esa tragedia, porque la tragedia de haber nacido así no es culpa tuya, sino exclusivamente del Destino consigo mismo. Ay de ti si, habiendo nacido libre, capaz de bastarte a ti mismo y vivir apartado, la penuria te fuerza a convivir. Esa sí es tu tragedia, la que arrastras contigo.
Nacer libre es la mayor grandeza del hombre, lo que hace al humilde ermitaño superior a los reyes y a los mismos dioses, que a sí mismos se bastan por la fuerza, y no por el desprecio de la fuerza”

Y acabo con una foto de mis vacaciones porque al menos tenemos todo el mes de septiembre para presumir de ellas, y decir que el verano ha sido espectacular (no pasa nada si exageramos en los adjetivos).