en construcción, la Sagrada Familia

Este es el video que están difundiendo de como será la Sagrada Familia una vez acabada que se prevé para el 2026, es decir, dentro de 13 años. Pero estos años que le quedan de construcción no son nada si recordamos que el proyecto fue dado a Antonio Gaudi en 1883, es decir, hace 120 años, y que el proyecto partía de una iniciativa fundada en 1860 y la obra se inició en un estilo neogótico convencional en 1882 por el arquitecto diocesano Francisco de Paula del Villar y Lozano

El arquitecto catalán proyectó un templo de dimensiones enormes que partía de una
base gótica: templo de tres naves, con transepto y girola, emplazado en el centro de un gran solar que ocupaba toda una manzana del Eixample.
La única parte construida directamente por Gaudí fue el ábside y la fachada del Nacimiento, llena de elementos escultóricos que recogen la narración de los primeros años de la vida de Jesús, los misterios del rosario, los signos del zodíaco correspondientes al día de Navidad, representaciones de animales y vegetales de Tierra Santa, etc. En la fachada también se reproducen con piedra nubes, carámbanos de hielo, etc. Todo el pórtico debía ir policromado. En lo más alto se edificaron las cuatro torres campanario de base circular y con el coronamiento cerámico de formas geométricas. El arquitecto sólo tuvo tiempo de ver terminada una.
Para el resto de la obra, Gaudí preparó tres proyectos estructurales diferentes, cada vez más sofisticados, hasta llegar al definitivo, en el que aspiraba a la síntesis de las estructuras arquitectónicas (cubiertas y apoyos) en una unidad orgánica. Como ejemplo de lo que había que hacer —y teniendo en cuenta que la edificación iban a terminarla otras generaciones, tal como pasaba con las catedrales góticas—, dejó acabadas algunas partes, como una columna inclinada de la nave principal, una parte del claustro y la capilla del Rosario.
El proyecto definitivo da a las cinco naves una estructura arborescente, que se ha interpretado como la imagen de un bosque. También se plasma en él un simbolismo religioso complejo: Gaudí pensó en doce torres para los apóstoles, cuatro más para los evangelistas, otra dedicada a la Virgen, y la más alta (de 170 metros de altura), que simboliza a Jesucristo, mientras que cada ventana, columna, etc. se relaciona con santos, instituciones o misterios de la fe católica.
Gaudí diseñó una parte del mobiliario litúrgico del templo, y también unas puertas, unos confesionarios, un banco para los oficiantes y, sobre todo, unos excelentes armarios de la sacristía, perdidos en 1936.
Dado que el proyecto era ambicioso, pero se sufragaba únicamente con limosnas, se edificó de una forma desigual. Esto permitió que Gaudí perfeccionara poco a poco el proyecto. Pero, en realidad, pueden distinguirse varias unidades más o menos autónomas, que se proyectaron en detalle y evolucionaron con el tiempo, como la cripta neogótica; la parte baja de la fachada, fuertemente naturalista; los coronamientos de los campanarios, de formas más geométricas; y la estructura arborescente de las naves, que responde a los intereses de los últimosaños.
En 1906 se hizo público por vez primera un esbozo general del proyecto completo, y desde aquel momento, el templo, que había empezado como la creación de un grupo tradicionalista alejado de los intereses generales de la sociedad, se convirtió en parte inseparable de la mitología catalana.
A partir de 1914 Gaudí dejó de lado todos los demás encargos y se concentró sólo en el templo, y en los últimos meses de su vida incluso vivió recluido en él. El catalán era consciente de que no terminaría el proyecto de todo el templo. Por esto organizó el proyecto y la construcción de modo que se pudieran llevar a cabo siguiendo sus ideas. Programó la construcción de forma que no se levantaran todos los muros a la vez hasta el mismo nivel, sino que se hicieran partes completas (fachadas, naves del interior y torres), y así cada generación sería protagonista de una parte. Definió el conjunto del proyecto en planos de planta, secciones y alzados, y concretó partes importantes en modelos de yeso a gran escala que definían el proyecto al detalle y que debían servir de modelo para otras partes; por ejemplo, la maqueta a escala 1:10 de la nave principal tenía que servir para la construcción de ésta, pero también para el proyecto definitivo de las bóvedas del crucero y del ábside, definidos de una manera general en las secciones. Además, explicó el proyecto a sus colaboradores y a arquitectos jóvenes.

Para facilitar su interpretación y construcción, en el proyecto utilizó únicamente formas geométricas y dejó establecidas todas las leyes de la relación entre ellas. La geometría ha permitido conocer bien el proyecto original y orientar el proceso del resto del proyecto y la construcción.
A partir de 1952, la continuación del templo se ha basado en los pocos dibujos y maquetas que se salvaron de la destrucción durante la Guerra Civil Española de los años 1936-1939, a los que se han añadido aportaciones escultóricas modernas y de otros tipos.

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