Mario Benedetti

 

Ah ¿quién me salvara de existir?
Fernando Pessoa

Dijo el fulano presuntuoso /
hoy en el consulado
obtuve el habitual
certificado de existencia

consta aquí que estoy vivo
de manera que basta de calumnias

este papel soberbio / irrefutable
atestigua que existo

si me enfrento al espejo
y mi rostro no está
aguantaré sereno
despejado

¿no llevo acaso en la cartera
mi recién adquirido
mi flamante
certificado de existencia?

vivir / después de todo
no es tan fundamental
lo importante es que alguien
debidamente autorizado
certifique que uno
probadamente existe

cuando abro el diario y leo
mi propia necrológica
me apena que no sepan
qu estoy en condiciones
de mostrar dondequiera
y a quien sea
un vigente prolijo y minucioso
certificado de existencia

existo
luego pienso

¿cuántos zutanos andan por la calle
creyendo que están vivos
cuando en rigor carecen del genuino
irremplazable
soberano
certificado de existencia?

 

Hace poco y no se muy bien como, comencé a leer a Mario Benedetti, y no puedo sino, dejar de recomendarlo, aunque eso de citar poetas y escritores del siglo pasado no esté de moda.

Me gusta su escritura poco melindrosa, es directo, sin abundantes metáforas ni adornos, con versos elementales, una poesía accesible y eficaz capaz de llegar a todas las personas. Juega con la ironía, tiene múltiples referencias a otros autores, trata un amplio espectro de temas, y lo hace desde una perspectiva cercana al lector, es por lo tanto, un comunicador.

El propósito de Benedetti es  “transformar” al lector, que éste se sienta aludido, afín a él, comprometerlo en el amplio sentido de la palabra, desde un compromiso social o político hasta un compromiso personal e íntimo. Generalmente en sus escritos transmite optimismo, fuerza, vitalidad.

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines de pasado
y los sabios granujas del presente.

 

Podía estar copiando más y más poemas como  No te salves, Chau pesimismo, Grietas, Decir que no

 

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