Pequeña guía de Oporto

La primera vez que fui a Oporto decidí que tenía que vivir una temporada allí, y así fue, de esa experiencia y visitas posteriores nace esta pequeña guía.

Oporto tiene esa atmósfera decadente y bohemia que tanto me atrae, de tejados rojos y edificaciones antiguas con llamativos azulejos que dan vida a una ciudad que muchas veces se esconde tras la neblina característica del norte.  Esa nebulosa le concede un aire misterioso, nostálgico que desaparece cuando brilla el sol. Podríamos decir que existen dos ciudades.

Oporto es una ciudad vibrante, que en los últimos años ha ido cambiando a pasos agigantados, los edificios abandonados se han ido restaurando pero sin perder la esencia del mismo y es que los portugueses son excelentes conservadores. Piensan las cosas, las meditan, las reflexionan, cada cosa tiene su tiempo y su lugar, no se dejan llevar por la vorágine de la inmediatez.

El ritmo es otro, más lento, con más cuidado, no consiste en hacer las cosas, hay que hacerlas bien, hay que cuidar la estética, la tradición, la esencia. Cuando pienso en la manera de explicar este pensamiento me gusta poner el ejemplo de las calles. En las ciudades portuguesas abunda la calzada, esa pavimentación que consiste en la colocación de piedras irregulares de basalto o granito, muchas veces formando diseños en blanco y negro que decoran calles y plazas. Y no, no es algo del pasado, muchos de los arcenes de las calles que a día de hoy se levantan se siguen haciendo así y existen los mestres calceteiros, expertos trabajadores cualificados para dicha tarea. En España esto es impensable, en lo que ellos tardan en hacer una calle, nosotros ya habríamos echado cemento, asfalto y cualquier otro producto rápido y barato en todo el pueblo. 

Pero no todo es tan positivo, es una ciudad con un clima generalmente gris, con mucha humedad, dura para vivir ya que la mayor parte de sus casas no cuentan con calefacción y prácticamente ninguno de los edificios tiene ascensor. Sus preciosas calles de calzada con la lluvia se pueden llegar a convertir en peligrosos toboganes. Oporto cuenta con un gran desnivel por lo que más vale llevar un calzado cómodo y estar dispuesto a hacer ejercicio.

Sus gentes son por lo general muy amables, siempre dispuestos a ayudar al turista perdido y cuando reconocen nuestra identidad no dudan en sacar su mejor “portuñol”. Otra de las cosas que me llamaron la atención cuando viví allÍ fue la cantidad de personajes peculiares que podías encontrar, teníamos una lista denominando a cada uno de ellos, como la inolvidable señora que con sus andares militares te pedía dinero para sopa, no os preocupéis que suelen ser pacíficos. Aunque es una ciudad tranquila tampoco hay que exponerse, así que más vale evitar pasear por la noche por los alrededores de la Catedral.

TIRANDO DE WIKIPEDIA

Oporto (en portugués Porto) es la segunda ciudad más importante de Portugal, después de Lisboa. Tanto el país como el vino de Oporto deben sus nombres a la ciudad, que a su vez significa «el puerto».
El centro tiene aproximadamente unos 216.000 habitantes que se reparten en 15 freguesias (barrios). Se encuentra en el norte del país, en la ribera derecha del Duero en su desembocadura al océano Atlántico.
Limita al norte con Matosinhos y Maia, al este con Gondomar, al sur con el río Duero y Vila Nova de Gaia, y al oeste con el Atlántico.

Como muchas ciudades europeas, Oporto es una ciudad antigua que cuenta con un amplio patrimonio histórico, aunque durante las últimas décadas ha sido sometida a una amplia modernización. Cuenta con el metro más largo de Portugal, que cubre no sólo el centro, sino también zonas de su área metropolitana como Senhora da Hora o Maia. Asimismo, el aeropuerto internacional Sá Carneiro ha sido recientemente ampliado para permitir una capacidad de 16 millones de pasajeros anuales.

Desde la antigüedad hay una rivalidad entre Lisboa y Oporto, como así lo dicta el refrán «Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja».

Esta ciudad tiene un cierto aire británico, desde que se asentaron aquí los comerciantes de vino ingleses creando las bodegas que realmente pertecen a Vila Nova de Gaia.
Los habitantes de Oporto también son llamados “tripeiros” ya que durante la preparación de la conquista de Ceuta en 1415, los ciudadanos de Oporto entregaron a los expedicionarios toda la carne disponible en la villa, quedándose sólo con las tripas. Desde entonces los portuenses reciben dicho apodo y es razón por la cual las “tripas à moda de Porto” son uno de los platos más tradicionales.

Su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1996. Algunos de sus monumentos más importantes son el Palacio de la Bolsa, la Catedral, la Iglesia y Torre de los Clérigos, el Palacio Episcopal, el Ayuntamiento (o Câmara en portugués)

OPORTO POR ZONAS

RIBEIRA

Es la zona del rio. Es un lugar muy turístico y animado, siempre hay gente alrededor del puente de Dom Luis I, sobre todo en la plaza gobernada por un San Juan un tanto prehistórico, aquí hay muchos bares y restaurantes, aunque en esta plaza son todos muy turísticos… te recomiendo que vayas a la plaza de al lado, la de San Nicolás, ahí hay un restaurante Adega São Nicolau con pescado fresco y de calidad. Otro restaurante interesante de la zona es A Bolina con tablas de quesos y fiambres de la zona de Trás-os-montes y muy buena relación precio.

La Ribeira es el barrio más antiguo de Oporto se encuentra rodeado de la antigua muralla fernandina, es uno de los más bonitos gracias a este ambiente medieval que se acentúa con sus sus casas de piedra y azulejos de vivos colores.
De los seis puentes que unen Oporto con Vila Nova de Gaia el Ponte Dom Luis I es el más conocido. La construcción se inauguró en 1886 con proyecto del ingeniero belga Théodophile Seyring, discípulo de Gustave Eiffel, de hecho el estilo del puente en arquitectura de hierro recuerda al de la Torre Eiffel. Consta de dos pisos, el superior de 392 metros de largo donde pasa el tranvía y el inferior de 174 metros de tráfico rodado. Llama la atención el gran arco de hierro en su centro.

Muy cerca de aquí hay una plaza muy grande con jardín que está presidida por dos edificios emblemáticos el Palacio da Bolsa y el Mercado Ferreira Borges. A la Bolsa aun no he ido, y tengo ganas pues dicen que este edificio neoclásico tiene unos salones espectaculares inspirados en la Alhambra de Granada. El antiguo mercado Ferreira Borges ahora es una sala de conciertos donde también montan muchas exposiciones y ferias de artesanía, además en el primer piso, si sigue existiendo, hay una cervecería. Este edificio lo restauró-rehabilitó los arquitectos Aires Mateus.

Si desde aquí seguís subiendo llegareis a la bonita Rua das flores, una de las calles que más ha cambiado en los últimos años, ahora es peatonal y tiene muchos comercios restaurados que conservan las estructuras de hierro fundido y los pavimentos de madera maciza.

VILA NOVA DE GAIA

Una vez se pasa al otro lado del rio Duero entramos en otra ciudad, Gaia, es la zona de bodegas, hay muchísimas, y creo que es interesante entrar en alguna y ver la producción, terminando con una cata de las diferentes variedades de vino de Oporto, son unos 30 minutos.

La diferencia fundamental del vino de Oporto con el resto de los vinos, es el aguardiente que le añaden para interrumpir la fermentación. De esta forma se conserva la dulzura original de las uvas conservando un alto nivel de alcohol. La idea de añadirle aguardiente al vino surge en el siglo XVII, cuando los comerciantes ingleses se interesan por comprar vinos portugueses; estos vinos no soportaban los largos viajes en los barcos en los que los transportaban, así que empezaron a fortalecerlos con aguardiente para que no se estropearan.

Las “caves” (bodegas) más famosas son Ramos Pinto, Sandeman, Ferreira, Calem, Offley… Además hay algunas empresas que hacen el pack de la ruta de los 6 puentes y la bodega por aproximadamente 15 euros (o eso al menos hace unos años) . Así navegareis por el “Douro” en un recorrido que dura aproximadamente 50 minutos, que con buen tiempo es un paseo agradable .

Una de las estampas más típicas de este paseo son los llamados “rabelos”, unos barquitos de madera que se construyeron originariamente para el transporte de los toneles de vino que era transportado desde las los productores en medio del rio Duero hasta las adegas en Oporto donde era vendido a todo el mundo, principalmente a Inglaterra y a sus colonias. Hoy en día se utilizan como reclamo turístico para hacer pequeños cruceros por el Duero.

En esta zona también podeis ir al hotel The Yeatman, uno de los más caros de la zona, pero siempre queda la opción más económica de su cafetería que cuenta con una terraza ajardinada con excelentes vistas de Oporto.

SÉ-BOLHAO

es como los portugueses llaman a las catedrales, la de Oporto se encuentra ubicada junto a las antiguas murallas y al Palacio Episcopal, en una plaza con unas vistas inmejorables de un paisaje repleto de tejados rojos. Desde aquí yo hacía dos recorridos, uno se puede hacer a la ida y otro a la vuelta o como se quiera. Bajaba por las Escadas das Verdades, que pasan por debajo del puente y es un barrio pobre (no hay que ir por la noche pues es peligroso) en el que ves la ropa tendida, los lavaderos fuera de las casas y lo más impresionante, ves como construyeron el puente sin miramientos sobre las casas, que hay una casa, no pasa nada… ¡se le corta un trozo de fachada! El otro recorrido es ir por encima del Ponte de Luis I, las vistas son espectaculares.  

Santa Catarina es la calle de las compras, dominadas por las tiendas del imperio Inditex, pero si bien es cierto que merece la pena recorrersela para ver el Café Majestic, es un café de estilo art decó en el que merece la pena entrar, es como si te trasladases a los años 20. Es más caro que cualquier sitio de la zona, pero las torradas (tostadas) están buenísimas.
Por aquí un sitio típico de comer francesinhas es Café Santiago, en la Rua Passos Manuel 225 (es una perpendicular).
En esta famosa calle de Passos Manuel se encuentra el Coliseu do Porto, edificio de la época salazarista, de cortes arquitectónicos típicos del fascismo portugués. No muy lejos de esta zona hay un bar muy famoso donde acuden los portugueses a comerse un bocadillo de carne de cerdo asado con queso de la Serra da Estrela. El sitio se llama Casa Guedes, 100% informal, comes una buenísima “sandes de pernil” por apenas 3 euros, no sirven a las mesas y suelen formarse colas, signo del éxito de la comida. Otro restaurante a destacar, todo lo contrario a este último es  el Cantinho de Avillez, de uno de los chefs más prestigiosos del país

Por último, también hay una especie de centro alternativo-discoteca con exposiciones de fotografía y arte, esta abierta casi todo el dia y se llama Os Maus Hábitos.
Otra de las calles pertenecientes al barrio de Bolhão es Rua Formosa plagada de confiterías y tiendas de quesos y embutidos, además pasa por delante del Mercado de Bolhão, obligatorio entrar. Es el mercado más popular, aun sigue conservando sus puestos de fruta, verdura, carne… Muy decadente, se está cayendo a trozos, pero entrad que merece la pena su estructura de hierro fundido y el espíritu de la compra-venta.

ALIADOS – CORDOARIA

La plaza de los Aliados está presidida por el Ayuntamiento. Por aquí está Cervejaria Brasão, un restaurante con excelentes francesinhas y muchos “petiscos” (tapas).
Desde Aliados hay que subir por Rua dos Clerigos, calle coronada por la Iglesia y Torre dos Clérigos, que fue en su día la torre más alta de Portugal. Es impresionante la perspectiva que se ve de las dos subidas, como las dos iglesias, la de Clérigos y la de la rua Santa Catarina están enfrentadas. Una vez arriba verás el reciente edificio-plaza con olivos encima, llamado Plaza Lisboa.
Aquí hay muchas cosas importantes para ver.
Primero la zona de fiesta, son tres calles paralelas llamadas Conde Vizela, Candido Reis y Galerías de Paris. Recomiendo pasarse un viernes o sábado por la noche y ver el ambientazo que hay, siempre hay más gente por esa zona por la noche que a ninguna otra hora. Además deberíais entrar en Galerías de Paris, en el café, es un sitio muy curioso. Esta zona es toda de bares a cada cual más diferente y siempre cambiando, hay modernos, antiguos, de madera, de diseño… Sin meterte por ninguna de esas calles es decir, siguiendo la rua dos Carmelitas, está la tienda A Vida portuguesa que merece la pena entrar y la Livraria Lello, una de las más bonitas librerias del mundo. Sus techos y la escalera son una obra de arte, además si hbeis visto alguna película de Harry Potter os recordarán mucho y es que su autora JK. Rowling vivió durante unos años en Oporto y se inspiró mucho para su novela, por ejemplo muchos estudiantes de Portugal visten todos los días haga calor o frio, con una especie de traje de chaqueta y con capa… A lo mejor veis algunos porque muchos de ellos son de la Tuna y en verano hacen su espectáculo en la calle.

La siguiente plaza que te encuentras es la de los Leoes que llamo yo, en verdad Gomes-Teixeira, entramos en el popular barrio de la Cordoaria, el edificio emblemático que está enfrente de la fuente de los leones es la Reitoria, el Rectorado Universitario, las terrazas acristaladas son del bar Piolho, sitio de reunión de los estudiantes, sobre todo los de medicina, bar típico que toda persona de Oporto conoce y queda allí, ya que la cerveza y la sopa son muy baratas.
Y los azulejos blancos y azules que veréis tan típicos de la zona pertenecen a la Igreja do Carmo.

Si buscáis un sitio donde comer bien y barato en la Travessa do Carmo encontrarás varios sitios como Zambezé, Zé Bota, o Calhambeque… Para la merienda podéis comer algún pastel de la Padaria Ribeiro, en la plaza de al lado. O ir a tomar algo en el patio del Café Vitória,  un sitio tranquilo con buen ambiente y buena música. Y cerca también hay otro bar de copas, cafetería-librería, que se llama O Candelabro (muy frecuentado por arquitectos). Cerca de ambos han abierto una tienda, Mercado 48 que tiene cosas de diseño muy curiosas.

Desde la Cordoaria podéis coger un eléctrico, concretamente el 22 que hace la circular Carmo-Batalha, comunicando la Cordoaria con Bolhao.
Cerca de la plaza Gomes Teixeira, aunque ya a camino del río, en el Passeio das Virtudes hay un mirador, el de Victoria, con unas bonitas vistas de la ciudad al que le tengo especial cariño.

CEDOFEITA – BAIRRO DAS ARTES

Al lado de la plaza Gomes Teixeira está la plaza Carlos Alberto, que como curiosidad era el lugar donde querría vivir de la ciudad. Todos los sábados a partir de las 14h ponen un mercadito artesanal y de segunda mano. Siguiendo la calle peatonal de Cedofeita, la segunda calle que baja es Miguel Bombarda, eje principal del llamado Barrio de las Artes, que engloba las calles de Miguel Bombarda y Rosario entre otras, era mi barrio favorito, donde trabajaba y por eso le guardo tanto cariño. Es una zona con mucha efervescencia cultural, donde siempre hay actividades y tiendas nuevas. Bajando por Miguel Bombarda os encontraréis un centro comercial muy pequeño, entrad, tienen tiendas con cosas muy originales y la estrella del centro comercial es la cafetería con el patio. Los trozos de tarta cuestan súper poco, son enormes y están buenísimas, la de chocolate es la mejor, una bomba que hay que probar con un buen café o zumo.

Bajando por Miguel Bombarda llegareis a Rua de Rosario donde hay varias tiendas e ropa y diseño. Destaca Muuda que también es galería de arte y la tienda Cru que es un espacio cambiante, pues alquilan sus espacios a diferentes artistas, artesanos y diseñadores por un tiempo limitado. También destaca el edificio (o casona) Artes em Partes, donde cada habitación es una tienda o galería distinta.

Si volvéis a Rua Miguel Bombarda y continuáis bajando y os entra la sed hay una cafetería, sobre todo, para los amantes del cha (te) es Rota do Cha, a parte de infusiones, tienen zumos, cafés… y cuenta con un patio muy agradable. Para cenar en esta zona recomiendo bajar un poco más hasta llegar a Bugo Art Burguers, un sitio de hamburguesas gourmet tanto de carne como de pescado. Esta calle finaliza en el Palacio de Cristal, un precioso parque que tiene pavos reales y otros animales sueltos y que cuenta con unos miradores que se ven tanto la ciudad como el rio. Cierran a las 21h.

FOZ – MATOSINHOS – LEÇA DE PALMEIRA

Los barrios cercanos importantes están todos dichos, ahora os recomiendo coger medio de transporte e ir a Foz o a Matosinhos, a la playa. Algunos medios de transporte públicos como el autobús o el eléctrico recorren todo el río hasta llegar a su desembocadura en el mar, lo que resulta un trayecto con vistas inmejorables.
Foz es la zona marítima de Oporto, empieza justo en la desembocadura del Duero con el Océano Atlántico y llega hasta el Castelo do Queijo, bordeando la playa. Se trata de una zona tranquila y con un nivel de vida bastante superior al que podemos encontrar en Oporto.

Una vez acaba Foz empieza Matosinhos, de gran tradición pesquera, sus playas son muy apropiadas para los surferos y otras actividades náuticas. En esta pequeña ciudad se come un excelente pescado y marisco a muy buen precio, sobre todo, en la Rua Herois de França, dicen que los arquitectos Souto de Moura y Siza (y ellos son de buen comer) van mucho a un restaurante que se llama Salta ao muro.
Y cerca de aquí está  Leça de Palmeira, una aldea muy industrial pues cuenta con una refinería y con el puerto de Oporto. Pero aun así esconde dos grandes obras, dos de mis obras favoritas del premio Pritzker de arquitectura Álvaro Siza , las Piscina das Marés, excavadas en la roca y fundiendo con el mar y el restaurante Casa do cha da Boa Nova. Un precioso restaurante de madera y piedra que como las piscinas se funde con el entorno. Merece la pena ir, aunque sea para tomar un café ya que actualmente es un prestigioso restaurante con una estrella Michelin

Cambiando de tema y volviendo a Foz, desde aquí sale la avenida más importante que llega al Oporto más céntrico, Rua Boavista. Aproximadamente a mitad recorrido se encuentra el Museo Serralves, el museo más interesante y visitado de la ciudad, es de arte contemporáneo y tiene una importante colección de Miró.. Además es obra del ya mencionado arquitecto Álvaro Siza y tiene unos grandes jardines por los que pasear. Los domingos hasta las 13h es gratuito y si cuentas con bastantes días merece la pena ir.

Casi llegando al centro está Casa da Música un auditorio, obra del siempre polémico arquitecto Rem Koolhaas, los domingos se puede entrar para verla por dentro, y en las noches de verano organizan espectáculos de música al aire libre.
Un plan diferente y poco turístico es ir al barrio de pescadores São Pedro da Afurada en Vila Nova de Gaia para comer pescado fresco y visitar un barrio poco desvirtuado por el turismo. Para llegar, en la parada Gas del mismo tranvía que lleva a Foz se coge el barquito “Flor de Gas” que hace de taxi entre Douro Marina y Oporto. El precio del billete es de aproximadamente 1,5 euros.

GASTRONOMÍA

En Portugal se come muy bien y barato, los portugueses son de buen comer, adoran la sopa, y por poco mas de un euro en cualquier sitio te tomas este plato. La más típica de aquí es el Caldo verde, a base de col, patata y una rodaja de chorizo, una sopa contundente para los días fríos.
Otros platos típicos son el Bacalao cocinado en sus cientos de versiones y la Francesinha,  un sandwich con ternera, queso, fiambre, salchicha todo bañado en una salsa un tanto picante, coronado por un huevo y rodeado de patatas fritas, una auténtica bomba, adorada por muchos y un plato casi exclusivo de la ciudad. Los sitios más famosos son Café Santiago, Bufete Fase o Capa Negra.

Los portugueses son muy golosos, les encantan los bolinhos (pastelitos) sobre todo con doce de ovos (crema), de todas formas en las confiterías los encontrarás de todos los tipos. El más famoso de los pasteles es el de nata, una tartaleta hojaldrada rellena de una especie de crema catalana.

Es muy típico que en los restaurantes te saquen el “couvert“, entrantes como pan, mantequilla, queso, aceitunas, rissois… se paga y en algunos sitios a precio de oro, si no se quiere o se rechaza o no se come .

Sandes: bocadillo
Moelas: mollejas
Papas de sarrabulho: sangre de cerdo, carne y patatas
Alheira o farinheira: embutido
Cachorro: perrito caliente
Rissois: empanadillas fritas rellenas de camarao (gambas) o de carne
Tosta: sándwich en pan de molde
Prego: bocadillo de filete de ternera
Bifana: bocadillo de carne de cerdo
Presunto: una especie de jamón serrano pero ahumado

Lulas, choco: calamares o sepia
Tamboril: Rape
Polvo: pulpo
Pescada: merluza
Açorda: son una especie de migas húmedas con huevo y carne o pescado
Bacalhau a bras: bacalao desmigado con huevo cocido, perejil y patatas
Bacalhau com natas: bacalao con cebolla, patata y una especie de bechamel con nata al horno
Bacalhau a moda de Braga: (a moda significa al estilo) Este es frito con cebolla y imiento y acompañado por patata fritas a rodajas.
Bacalhau a Gomes de Sa: con patata, ajo, huevo cocido pimienta y al horno
Bacalhau a moda de todos: con verduras y huevo duro
Bacalhau o Polvo a Largareiro: Bacalao o Pulpo cocido y luego pasado por la sartén con aceite y ajo y lo acompañan con patata cocida con piel y con el aceite con ajo por encima.

Bolo de bolacha: tarta de galleta
Baba de camelo: es una especie de mousse de leche condensada y huevo tipo caramelo
Doce de serradura: de leche condensada, nata y galleta
Pa de Lo, es una especie de bizcocho muy esponjoso

 

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