reflexiones: beca Leonardo

TRA0298H01744BBSe supone que este medio lo utilizo como una plataforma para mostrar mis intereses, mi trabajo… pero esta vez, después de mucho pensar, lo voy a utilizar como un medio de desahogo.

Hace unos dos años concurrí para una beca Leonardo (que para quien no lo sepa, consiste en una ayuda financiera para hacer prácticas profesionales en un país europeo una vez acabado la licenciatura) y me vine a Portugal, que actualmente es mi país de residencia. Tuve la gran suerte de ir a trabajar a uno de los despachos de arquitectura que más admiraba, y en el que a día de hoy, continuo, así que personalmente no tengo ninguna queja, para mi la beca Leonardo, ha sido mi oportunidad laboral.

Pero…. Hay un pero y es que el tiempo pasa, y lo que en teoría se suponía que podía ser una cosa temporal, se va haciendo cada vez más estable: te inscribes en el consulado, cambias tu país de residencia incluso te das de alta como autónomo y comienzas a pagar impuestos y seguridad social. (Por no hablar de las implicaciones en las relaciones personales pues lo que estás viviendo no es un Erasmus, es tu vida laboral) Y te planteas si realmente va a ser una cosa temporal o no, si existe el momento de volver, si quieres “echar raíces” en otro país… La beca Leonardo y otras similares como la Erasmus plus, son motores que llevan a los jóvenes españoles a emigrar, es una de las pocas oportunidades que tienen para encontrar trabajo de lo que han estudiado, pero eso sí, en el extranjero.

Porque el trabajo en España, no es novedad que está mal, sobre todo para un arquitecto, por eso “6 de cada 10 jóvenes españoles planea emigrar en busca de trabajo”. Muchos de ellos con la mentalidad de algo temporal, piensan en trabajar fuera unos años hasta que “pase la crisis”, o al menos su peor parte, para volver a casa y buscar trabajo allí. Sin embargo, ¿cuándo es el tiempo de volver? ¿trabajar para vivir o vivir para trabajar? ¿volver con que expectativas?. Y ante esto te planteas que mal lo está haciendo el Estado, se gastan inmenso dinero en educarte para después darte un futuro en otro país. ¿Les sale esto rentable? ¿Es esta su intención? ¿Realmente no tendrían que invertir en otro tipo de ayudas?

En Portugal ( tal vez no sea el mejor país para poner de ejemplo, pues por aquí ya pasó la troika) existen varias becas del Estado que fomentan el trabajo de los jóvenes en el país, una de las más famosas es el  estagio do IEFP. Consiste en hacer prácticas remuneradas en empresas locales por un periodo de 9 meses, incluso en algunos casos de 12 meses (recordemos que el programa Leonardo dura a lo sumo 6 meses) donde el Estado te paga el 60 u 80% del salario y el resto la empresa que contrata. No es una ayuda difícil de conseguir e inmensos jóvenes portugueses acuden a ella, con lo que la fuga es menor. En España, es cierto que ciertas empresas como el Santander tienen unas pocas becas para las prácticas en empresas nacionales, pero el número de estas es tan insignificante…

En fin, que repito, que personalmente no tengo nada en contra de la beca Leonardo, todo lo contrario, un amigo dijo “emigrante forzado, emigrante agradecido” con lo que estoy totalmente de acuerdo, pero creo que en tiempos de crisis se debería fomentar otro tipo de ayudas para que los jóvenes no se vieran “obligados” a emigrar, sino que si lo hacen sea por decisión propia, por abrir la mente, por conocer otras culturas…

Un pensamiento en “reflexiones: beca Leonardo

  1. 200% de acuerdo contigo Vega! Aquí otra arquitecta expatriada desde hace más de tres años, residente en el extranjero y, aunque también agradecida con la beca Leonardo, con ganas de volver a ver a su gente. Porque si, está muy bien eso de emprender en el extranjero, conocer gente y culturas, aprender idiomas….pero qué hay de todo lo que nos estamos perdiendo en nuestra tierra? Amigos que se casan, que tienen hijos, familia que crece, que celebra, que asciende…y tú no puedes estar ahí con ellos porque “tienes que dar gracias de tener un trabajo en tiempos de crisis”. Muy buen post vega!

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